Misión Vocacional

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Nos recordaba el Beato Pablo VI que “La Iglesia existe para evangelizar”, por lo tanto toda comunidad eclesial es esencialmente misionera; y el Seminario no podía quedarse atrás. Por lo que en cada curso se ha establecido un periodo intenso de misión, dividido en tres etapas:10178130_679946205412358_3185293573180185349_n

A) Pre-misión: con la finalidad de hacer un análisis de la realidad en el territorio donde se   vamos a misionar, dos meses antes visitamos la parroquia y tenemos el contacto con el párroco, los grupos parroquiales y las familias para informarnos sobre las necesidades de la comunidad, preparar la misión y formar a los agentes de misión que acompañarán a los seminaristas.

B) Misión intensiva: consta de dos semanas, que por lo regular son al finalizar el curso académico, en la que todos los seminaristas del seminario 11392829_880863188653991_120876932204548143_nmayor se distribuyen en grupos aleatorios, que permiten que la riqueza de los diferentes grados de formación, nos lleven a trabajar en equipo conociéndonos entre nosotros y valorándonos.

La misión se realiza en un decanato, con esquemas generales que incluye el rezo del rosario, la Eucaristía, el visiteo por las mañanas y por las tardes a las familias, visita a los enfermos por parte de los sacerdotes que acompañan la misión y charlas con los diferentes grupos de la parroquia y con los niños, jóvenes, adultos y familias que se invitan.

IMG_0018C) Post-misión: Con la finalidad de crear grupos de pastoral Vocacional en las comunidades parroquiales donde se llevó a cabo la misión, los seminaristas regresan dos meses para dar seguimiento a los logros de la misión intensiva.

El Obispo ha querido que la cultura Vocacional se inserte en nuestra diócesis a través de la misión que se hace en el seminario, por lo que la hemos llamado Misión vocacional; hasta ahora han sido seis años y seis decanatos que han recibido esta bendición en cada una de sus parroquias.